La muerte es un hecho biológico que forma parte de la vida de todo ser humano, es un cese de procesos corporales al que todos tarde o temprano debemos llegar. Sin embargo es un hecho que aunque es universal, no es sencillo de aceptar.
Antes de desarrollar el tema es importante entender que la muerte al igual que la vida es una experiencia individual.
La visión que se tenga de esta, depende de factores culturales y religiosos. Esta variedad de factores o costumbres ayudan a la gente a enfrentarla, a rechazarla o a sobrellevarla.
Modelos y Patrones:
Para comprender mejor estos procesos los profesionales plantean varios modelos y patrones que se presentaran a continuación.
Antes de presentarlos es importante definir algunos términos que se utilizarán durante el desarrollo del tema.
Duelo: pérdida debida a la muerte, de alguien a quien uno se siente cercano y el proceso de ajustarse a la pérdida. Afectan prácticamente todos los aspectos de la vida de un sobreviviente y a menudo acarrea un cambio de estattus y de papel, por ejemplo: de esposa a viuda, de hijo o hija a huérfano.También en ocasiones tiene consecuencias sociales y económicas.
Aflicción: respuesta emocional experimentada en las primeras fases del duelo.
Modelo Kuble-Ross:
Antes de exponer este modelo es importante entender que estos estudios no deben considerarase como modelos o criterios para una "buena muerte", únicamente dan nuevas luces para poder "entender" y "atender" mejor a las personas que pasan por este difícil proceso. Como dije anteriormente la muerte es una experiencia individual, por lo tanto no todas las personas pasan por estas cinco etapas y no necesariamente ocurren en esta misma secuencia, sin embargo estos estudios ayudan a los profesionales y familiares, que tarde o temprano deben tratar con esta situación, a ayudar, entender y mejorar este proceso.
La psiquiatra Elisabeth Kuble, realizó un estudio con 500 personas moribundas y encontró que la mayoría de ellas agradecían la oportunidad de hablar con claridad acerca de su condición y estaban conscientes de la muerte, aunque no se les hubiera dicho. Ella encontró cinco etapas por las que las personas moribundas pasan, para avenirse a la muerte:
- Negación: rehusarse ha aceptar la realidad de lo que está sucediendo.
- Enojo.
- Regatear por tiempo extra.
- Depresión.
- Aceptación.
Patrones de aflicción:
La aflicción al igual que la muerte es una experiencia personal, actualmente los profesionales en la materia plantean varios patrones de aflicción y varios programas de recuperación. Sin embargo el patrón de aflicción más estudiado es uno de tres etapas, en el cual la persona en duelo acepta la dolorosa realidad de la pérdida y de manera gradual rompe el vínculo con la persona muerta, se reajusta a la vida y desarrolla nuevos intereses y relaciones. Al igual que el modelo de etapas de Kubler-Ross este patrón de aflicción podría variar de acuerdo a cada persona.
Etapas del patrón de aflicción:
- Shock de incredulidad: después de la muerte los sobrevivientes se sienten a menudo perdidos y confusos, esto da lugar a sentimientos de abrumadores de trsteza y llanto frecuente. Esta primera etapa puede durar varias semanas , sobre todo después de una muerte súbita e inesperada.
- Preocupación por la memoria de la persona muerta: en esta segunda etapa, que puede durar sies meses o más, el sobreviviente trata de avenirse a la muerte, pero no logra aceptarla.
- Resolución: esta última etapa llega cuando la persona en duelo renueva su interés en las actividades cotidianas, es aquí cuando los recuerdos de la persona muerta traen sentimientos de cariño mezclados con tristeza en lugar del dolor agudo y la nostalgia.
La mayoría de la gente en duelo es capaz de salir adelante con la ayuda de la familia y los amigos y así aceptar la pérdida de su ser querido y reanudar su vida normal.
Sin embargo es importante conocer que no todos lo logran y necesitan una terapia de aflicción, que consiste en un tratamiento apara ayudar a le gente en duelo a afrontar esa pérdida.
Muerte y duelo a lo largo del ciclo de la vida:
Niñez y la adolescencia:
Entre los 5 y los 7 años es cuando la mayoría de los niños entienden que la muerte es irreversible, que la persona, animal o flor muerta no pueden volver a la vida.
Además entienden dos conceptos importantes acerca de la muerte: que es universal e inevitable y que la persona muerta no es funcional. Antes de esta época los niños creen que cierto grupo de personas como papá, mamá, maestros, amigos, no mueren y pueden vivir para siempre. Además creen que la pesona muerta todavía puede pensar y sentir.
Sin embargo los niños son capaces de entender la muerte si se introduce el concepto a una edad temprana y se les alienta a hablar de ella.
Opino que esto es posible cuando los padres, sobre todo los padres cristianos, logramos educar a nuestros pequeños en todo el tema de la fe y de manera natural ellos crecen entendiendo que cuando abuelito muere, no lo veremos más, pero estará en el Cielo con la Virgen María, el Niñito Jesús, todos los Santos y personas queridas que han muerto y que algún día también nosotros iremos al Cielo.
De acuerdo a la investigación hay varios tipos de manifestación de aflicción en los niños:
- Menores de 3 años: regresión, tristeza, temor, pérdida de apetito, fracaso a desarrollarse, perturbaciones del sueño.
- De 3 a 5 años: mayor actividad, estreñimiento, ensuciarse, mojar la cama, enojo y berrinches, pesadillas, períodos de llanto.
- De edad escolar: deterioro del desempeño escolar causado por la pérdida de concentración, la falta de interés, la falta de motivación, períodos de llanto, mentiras, robos, nerviosismo, dolores de cabeza, apatía, fatiga.
- Adolescentes: depresión, quejas somáticas, conducta delictiva, promiscuidad, intentos suicidas, deserción de escuela o colegio.
En cualquiera de estas etapas es muy importante darle seguimiento a cada niño o adolescente. Este seguimiento debe estar lleno de comprensión y cariño, y si es necesario se debe acudir a los profesionales competentes: psicólogos, psiquiátras, etc.
Edad Adulta:
Los adultos jóvenes, con enormes ganas de vivir la vida, si de repente son golpeados por una enfermedad, lesión fatal o pérdida de algún ser querido, es probable que se sientan frustrados. Generalmente esta frustración se convierte en ira, por eso este tipo de pacientes se convierten en pacientes difíciles.
Durante la edad madura surge una nueva conciencia de ser la siguiente generación en morir.
Pérdidas Especiales:
Son las muertes de un cónyugue, un padre y un hijo.
Sobrevivir al cónyugue:
La viudez es uno de los mayores desafíos emocionales que puede vivir un ser humano.
Los efectos varían entre los hombres y las mujeres. Las mujeres muestran el dolor de manera más abierta, mientras que los hombres se sienten que han perdido sus amarras.
Hay una mayor probabilidad de que el hombre siga a su cónyugue a la tumba.
Las personas se adaptaran mejor a la viudez, si se mantienen ocupadas y asumen nuevos roles o se involucran en nuevas actividades.
Perder a un Padre:
Este tipo de pérdida por lo general se da en la edad madura y es una experiencia que hace madurar al adulto y lo empuja a resolver aspectos importantes de su desarrollo personal. Le ayuda a lograr un sentido más fuerte del yo y una conciencia más apremiante y realista de su propia muerte, además crece su sentido de responsabilidad, compromiso y apego a los demás.
Perder a un hijo:
Rara vez se está preparado emocionalmente para la muerte de un hijo.
Sin importar a que edad ocurra, este evento generalmente es inoportuno y no natural, pues lo que debería suceder es que el padre o la madre mueran antes que el hijo.
Luto por un aborto espontáneo:
En este caso, la experiencia de cada persona es única y es difícil generalizar acerca de la manera en que las personas manejan estas pérdidas.
Es importante saber que las diferencias en que los hombres y las mujeres muestran su aflicción puede ser una fuente de tensión y desacuerdos en la relación de la pareja.
Las parejas que han pasado por la pérdida de un bebé es probable que necesiten más cuidado y apoyo durante un embarazo posterior.
Aspectos médicos, legales y éticos.
Suicidio: una persona que expresa pensamientos suicidas es considerada mentalmente enferma, por eso necesita ayuda especial psicológica, psiquiátrica y un enorme cariño de parte de la familia.
Eutanasia activa: es la acción deliberada para acortar la vida de una persona con una enfermedad terminal a fin de cesar su sufrimiento o permitirle morir.
Eutanasia pasiva: retener o descontinuar de manera deliberada el tratamiento para prolongtar la vida de una persona con una enfermedad terminal.
Suicidio asistido: suicidio en el que un médico o alguien más ayuda a una persona a quitarse la vida.
Importante encontrar significado y propósito en la vida y la muerte:
Alguien decía que se muere como se ha vivido.
Si una persona ha logrado, a pesar de las dificultades, vivir en paz y serenidad es muy probable que así ha de morir.